
A veces las dificultades no se reflejan en las notas
Su hijo puede obtener buenas notas en Geometría, pero tener dificultades en Álgebra. O quizá comprende al profesor, aunque al resolver un ejercicio solo no sabe cómo comenzar.
Entonces surge una duda: ¿necesita practicar más, repasar algunos temas o comenzar otra preparación?
Antes de elegir un ciclo más difícil, conviene conocer qué está ocurriendo.
¿Qué significa tener buenas bases matemáticas?
Significa comprender los temas que necesita para aprender otros más avanzados.
Por ejemplo, si tiene dificultades con fracciones o ecuaciones, podría volver a encontrarlas en problemas más complicados.
No significa estudiar nuevamente todo desde cero. Lo importante es saber qué conoce bien y qué necesita repasar.
Tres señales a las que conviene prestar atención
1. Entiende al profesor, pero no resuelve solo. Necesita practicar para encontrar soluciones por su cuenta.
2. Le va bien en algunos cursos y en otros no. Puede destacar en Aritmética, pero tener dificultades en Álgebra.
3. Olvida temas anteriores. Al comenzar algo nuevo, necesita recordar procedimientos que ya estudió.
Estas señales no significan que sea un mal estudiante; pueden indicar que necesita reforzar conocimientos.
¿Un ciclo más difícil solucionaría el problema?
No siempre. Si todavía tiene dificultades, comenzar con clases demasiado exigentes podría hacer que se confunda o pierda el ritmo.
A veces conviene reforzar primero lo necesario y aumentar después la dificultad.
¿Por dónde comenzar?
Quiz gratuito: cinco preguntas para obtener una primera orientación sobre su nivel.
Matemática Base PRE-UNI: cuatro semanas para reforzar y conocer mejor su desempeño.
Si necesita reforzar varios temas durante más tiempo, puede considerar Ciclo Cero UNI.
Lo importante es reconocer qué necesita
No tiene que esperar a que su hijo obtenga malas notas para ayudarlo.
Conocer qué temas le cuestan es el primer paso para mejorar.

